UN TAL “JUDAS” QUINTERO
Lo de Juan Fernando Quintero quedará en el Junior como el negocio más chimbo de su historia.
Hay seres humanos a los que Dios los dota de todo lo necesario para triunfar y los aplausos les van inflando tanto hasta perderse en los vericuetos de su propio ego. Esos de mírame y no me toques.
Lo de Juan Fernando Quintero quedará en el Junior como el negocio más chimbo de su historia. Y no por Junior, sino por la viveza de un jugador que se cree más de lo que es y cuyo recibimiento, con bombos y platillos, lo infló tanto que terminó reventándose.
La verdad es que “Judas” Quintero nunca estuvo en Junior. Cuando llegó y decía tener ofertas hasta de la Conchinchina, lo usó como un palanca para hacer que el Junior de Barranquilla “le comprara el pase” siendo un jugador libre y le firmara tres años de contrato.
Desde el mismo día en que llegó, ya quería irse. Solo esperaba que un soplo tumbara una teja para salir corriendo a decir que se iba porque Bolillo lo había “irrespetado” y, con otros de su círculo, acusó al técnico de ser un “desagradecido” pues fue él quien lo “recomendó” al Junior.
Su ultimátum, de Bolillo o yo, que no cayó bien, terminó en un, si es así, que te vaya bonito. Quedó mirando un chispero.
“Judas” Quintero aprovechó que lo sacaron en un entrenamiento para meter a Bacca y trató de armar semejante lío. Pues le salió el tiro por la culata.
7 partidos por 1.500 millones de pesos, cuatro meses en recuperación por una lesión y, en medio de la fiesta de Viera y, a días de comenzar la Liga, decidió dejar tirado al Junior.
Arrogante, mentiroso, ventajista y, para colmo, quiso armarle líos a Bolillo Gómez para limpiarse en él e irse con su carita lavada.
Se le cayó la careta al tal “Judas” Quintero…
