Dos mensajes encontró el CTI en cuerpo de funcionario del Distrito asesinado
Poco a poco se van conociendo detalles del extraño caso del funcionario de la Alcaldía de Barranquilla que fue hallado muerto en la mañana de este domingo 8 de octubre, envuelto en sábanas y amarrado de los pies, en el sector de Villa Campestre, en Puerto Colombia.
Néstor Javier Guavita Moreno, de 48 años y oriundo de La Dorada, Caldas, había salido el sábado de su casa en el barrio Modelo, en la localidad Norte-Centro Histórico de Barranquilla, al parecer, a finiquitar un negocio por la venta de un vehículo.
No obstante, de acuerdo con información suministrada por allegados y amigos, este no se reportó más, pasadas las horas de la tarde y el resto de la noche del sábado.
Ya en la mañana de este domingo, a eso de las 6:10 a. m., vecinos del conjunto Torres de Villa Campestre alertaron que en la parte trasera de la edificación, justo en la transversal 3B con carrera 24A, se observaba un “bulto” que parecía ser un cuerpo humano. La figura, envuelta en sábanas, estaba junto a un lote enmontado, pero delimitado con paredes de cemento.
Inicialmente la información circuló a través de grupos de WhatsApp de los vecinos del conjunto y luego trascendió a la vigilancia del lugar y a la Policía.
En esa línea, uniformados del CAI de Villa Campestre llegaron hasta la zona y confirmaron la información suministrada por los vecinos del sector.
En medio de la diligencia de levantamiento, realizada por peritos del CTI de la Fiscalía, se identificó a la víctima como Néstor Guavita Moreno y se evidenció que su cadáver tenía al menos cinco impactos de bala: cuatro entre el pecho y su zona abdominal, y otro más en la mano derecha. Además presentaba señas de un golpe con objeto contundente en las costillas y múltiples hematomas en el rostro.
También se dio a conocer que el cuerpo sin vida de este hombre tenía una especie de embalaje con bolsas negras y cinta pegante, y encima de esto era que estaba la sábana blanca con rayas azules. Y esta, a su vez, permanecía sujetada con cintas.
Pero lo que más llamó la atención de los investigadores fueron un par de mensajes que estaban escritos a mano en hojas de papel. El primero pegado a la cabeza de la víctima y el segundo en el pecho.
El que estaba adherido a su cuerpo decía: “Por sapo, aquí no se acepta el Clan del Golfo”.
Y el que estaba pegado a su cabeza, mantenía una información más delicada y citaba su labor en la Alcaldía de Barranquilla.
Esto, según pesquisas de las autoridades, podría tratarse de una forma de distraer la atención de investigadores, en el entendido de que al hombre trataron de engañarlo o lo engañaron para quitarle un vehículo.
Por el momento, detectives continúan recolectando información de testigos y tomando registros de cámaras de vigilancia en la zona para tratar de obtener pistas de los autores de este hecho de sangre que ha sido rechazado por gran cantidad de funcionarios de la Alcaldía Distrital.
Precisamente este lunes 9 de octubre hay programada una reunión en el histórico Paseo Bolívar, en el Centro de Barranquilla, en la que compañeros y amigos de Guavita Moreno buscarán llamar la atención de las autoridades para que se haga justicia frente al crimen.
